Manual de género para niñas, niños y adolescentes

Enero 27, 2011  |  Sección: Datos interesantes

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El ‘Manual de género para niñas, niños y adolescentes (mayores de 12 años)’, es un trabajo de Claudio Azia e Irene Castillo, del Grupo de Estudios Sociales (Ges), apoyado por AECID y CCEBA. Busca que niños, niñas y adolescentes se interesen por el género, promoviendo una reflexión que les posibilite acceder a un mundo más justo y equitativo. Por qué un manual, por qué preguntas
La Convención sobre los Derechos del Niño, Niña y Adolescente adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas legisla en los artículos 13 y 17 aspectos relativos a la libertad de expresión y el acceso a la información adecuada. ‘Los Estados partes velarán por que el niño, niña y adolescente tengan acceso a la información, y material procedente de diversas fuentes nacionales e internacionales, en especial la información y el material que tengan por finalidad promover su bienestar social, espiritual, moral y su salud

física y mental.’

La inspiración que nos aportó la Convención nos decidió a elaborar este Manual de género, como un intento por acercar a niños, niñas y adolescentes a las madres, padres, maestros, maestras y adultos significativos desde una actitud de valoración y estima, reconociendo la importancia de facilitar un marco de referencia para poder comunicarse y dialogar –adultos y jóvenes– enriqueciéndose mutuamente en la forma de ver el mundo, mostrando la multiplicidad de interpretaciones de la realidad, creando bases de un pensamiento y actitud tolerantes a la diversidad de otros pensamientos. Poder aprender de los niños, niñas y adolescentes el ejercicio de cuestionar nuestras certezas, interpelándonos, y rescatar de su práctica la curiosidad y la avidez de conocimiento nos hace reflexionar, nos ayuda también a los adultos y adultas a crecer.

Este Manual de género intenta reflejar este proceso, que toma a la pregunta como un vehículo de conexión de las personas con el mundo, para conocerlo, entenderlo, representarlo y transformarlo. Acudir a las preguntas –una práctica vital desarrollada especialmente en la niñez y adolescencia– permite descubrir, conocer y reconocer el mundo que nos rodea y las personas que lo habitan.

Con este encuadre, nuestro manual intenta aportar herramientas para que el niño, la niña y los y las adolescentes ejerciten una vez más la importancia del querer y del saber preguntar.

La pregunta es la que genera el conocimiento, pone en tela de juicio el conocimiento ya adquirido y nos guía en el camino de aprender más Preguntar es toda una actividad y un método de aprendizaje en sí mismo, motoriza la búsqueda de respuestas que a su vez imponen nuevas preguntas para complementar aquellas primeras respuestas adquiridas. Si hay preguntas hay intereses, motivaciones, necesidades; la pregunta abre nuevas dimensiones para que el que interroga adquiera nuevos estímulos para conocer y se abra a nuevas experiencias. La pregunta es creativa, la respuesta es repetitiva. No es lo mismo preguntar por qué, cómo, o desde cuándo: cada pregunta nos trasforma en personas más imaginativas e ingeniosas; si no hubiera preguntas no existiría la ciencia, no habría progreso ni desafíos. A veces –cuando conocemos una respuesta– creemos que esa respuesta es siempre la misma para la pregunta que le dio origen. Pero cada pregunta abre nuevas dimensiones y nuevas posibilidades a diferentes respuestas, la pregunta es sinónimo de crecimiento, de participación, y esconde un sinfín de nuevas posibles respuestas para que cada uno y cada una se anime a descubrir más.

El espíritu de este manual no es el de dar todas las respuestas como tampoco el de formular todas las preguntas. Muy por el contrario, nuestra intención es comenzar a acercar a las personas interesadas a algunas cuestiones esenciales que desnuda esta nueva categoría social: el género, develando la `posibilidad de entender el conocimiento como histórico y socialmente relativo.

¿Por qué preguntamos? Porque tenemos curiosidad acerca de un conocimiento nuevo que expone las contradicciones de pensamientos anteriores. Viejas verdades comienzan a estar en desuso y nuevas experiencias necesitan comenzar a difundirse. Preguntamos porque esto nos permite revisar, reflexionar, cuestionar el conocimiento de la realidad para

transformarla.

¿Dime cómo juegas y te diré como eres?

El juego es un agente de formación y socialización en la vida de un niño o de una niña. A través de él varones y mujeres irán construyendo todo un conjunto de roles y valores que luego pondrán en práctica a lo largo de la vida adulta. El juego entonces debe ser una herramienta para que el marco de comunicación de niños y niñas genere un vínculo entre ellos y ellas con valores más justos, que afecten positivamente la cultura de la infancia gestando nuevos modos en las relaciones humanas, que sin dudas se transformarán en nuevos contratos con reglas más equitativas para todos y todas.

Tal vez por esta razón nos decidimos a elaborar un pequeño apartado de veinticinco juegos y ejercicios para que el o la docente, el padre o la madre puedan jugar con niñas, niños y adolescentes esta nueva categoría social llamada género.

Es necesario expresar que el juego no tiene sexo, es decir que no es ni masculino ni femenino, y si esto último ocurre es precisamente porque existe una asignación cultural determinada por los adultos y adultas que orientan las creencias e intereses de los niños y niñas. En este sentido la familia, la escuela y la sociedad civil debieran ser agentes de cambio, de manera que cada niño y niña puedan ir desarrollando más eficazmente un conjunto de nuevas reglas que favorezcan el compartir por sobre el ganar o el destruir a un hipotético o hipotética rival.

Algunas reflexiones para compartir

Una educación integral debe considerar no solo la transferencia de conocimientos y la adquisición de habilidades, sino que debe promover el desarrollo de capacidades y valores que permitan a niños, niñas y adolescentes crecer en un ambiente de respeto, solidaridad, equidad y cooperación.

Las experiencias de discriminación y exclusión que los niños, niñas y adolescentes viven en la familia, la escuela, las instituciones y la comunidad generan normas, pautas de comportamiento, usos y costumbres que van construyendo a lo largo de la infancia y la adolescencia la noción del otro y de uno mismo, y estableciendo una estrecha relación con el entorno, conformándose a posteriori una noción de persona según las pautas aprendidas en estas etapas de la vida.

Los niños y niñas no discriminan ‘naturalmente’, ellos y ellas son víctimas de un mandato social que los y las condiciona, aun a pesar de su voluntad, señalándoles comportamientos considerados adecuados o inadecuados. La educación a través de diferentes herramientas debe oponerse a todos y cada uno de los prejuicios y prácticas discriminatorias que se transmiten, favoreciendo cada vez más acciones que posibiliten la construcción de un mundo justo e igualitario para todos y todas.

El Manual de género intenta ser una propuesta conjunta para que padres, madres, maestros, maestras y adultos significativos puedan reflexionar sobre temas que nos inquietan a todos y todas, estableciendo un diálogo necesario y esclarecedor con niñas, niños y adolescentes, construyendo puentes que nos acerquen, en un ambiente de confianza y respeto mutuo, a conceptos de equidad e inclusión, y favoreciendo acciones integradoras a través de diferentes aportes de categorías sociales como el género y otras –clase social, etnia– a desarrollar. Sociedades protagonizadas por ciudadanos y ciudadanas educados y educadas en estos principios posibilitarán una vida mejor para todos y todas y crearán una cultura de la paz.’